Festival “Hören & sehen”
Eschede (Alemania), 26.6.1999
Concierto espectacular durante el festival.
Punto culminante musical con el pianista Josep-Maria Balanyà

Los visitantes de los actos culturales de 'Randlage' están habituados a muchos cosas pero algo así no lo habían experimentado nunca, Un artista español vive todo su temperamento y su inspiración con el piano como si todo se le ocurriera en el momento. Josep-Maria Balanyà toca sus composiciones exactamente anotadas en el piano de forma convencional, utiliza el piano como instrumento de percusión, de cuerda, de punteado, a veces emite gritos, amplía su instrumental con una máquina de escribir y una grabadora y, a pesar de todas estas cosas no habituales, el público estaba tan fascinado y deslumbrado que pidió varios bises.Y entonces el artista demostró también que no sólo el tocar de la máquina de escribir puede sonar jazzístico, sino también su forma de tocar el piano. La manera de cómo, en el bis, este artista español del sonido y del teclado transforma “Autumn Leaves” en una pieza de Balanyà, fue lo que esta noche convenció al último que dudaba.  Todos los elementos pianísticos que Josep-Maria Balanyà había demostrado en sus otras piezas de la manera más polifacética y creadora, estaban presentes en este standard.  Sin embargo, esta vinculación más directa con el Jazz facilitó la audición al oyente menos involucrado en el concierto.Se precipitaban cascadas de acordes y clusters, se enganchaban los ritmos frenéticos de ambas manos para destrenzarse a continuación, estratificaciones armónicas hacían parecer, en algunas fases, como si dos pianistas tocasen en dos tempos diferentes.  Así este bis se convirtió en el momento culminante de esta noche, que ya había tenido varios anteriores. Por ejemplo, una pieza muy virtuosa para máquina de escribir y piano: la rica fantasía de cómo Balanyà conecta los elementos rítmicos y percusivos del toque en la máquina y el piano, era por si solo ya un acontecimiento. Su capacidad de cosquillear, como un mago, el piano, de extraerle mundos sonoros insospechados y de hechizar al público con su alegría musical mediterránea, es otra cualidad especial propia sólo de pocos artistas.Esta chispa de alegría se trasmitió al público en el estreno de “Kratzklang- Etude”. Y esto a pesar de que esta pieza se interpreta exclusivamente con utensilios de grabado. Ahí se rascaba y lijaba, limaba y golpeaba de forma musical.  Mediante la amplificación electro-acústica de los sonidos cada espectador en la sala podía escuchar los sonidos y constatar que también de esta forma puede hacerse música. Con ”Kratzklang-Etude” Balanyà transgredió casi la frontera hacia el arte de acción escultural. En primera línea, los gráficos creados durante la ejecución (placa de cobre grabada) son testimonio de un singular proceso de creación musical.

Reinald Hanke
Azeitung, 30 junio 1999 (Alemania)